Cada día monitorizamos los informativos de las cinco principales cadenas de televisión. En poco más de un mes hemos procesado 210 informativos, equivalentes a 109 horas de contenido. Trabajamos con el audio y utilizamos tecnología de reconocimiento de voz para transcribir los contenidos. Este proceso nos permite trabajar con las transcripciones de todo lo que se ha dicho en los informativos.
El siguiente paso es transformar esas transcripciones de horas de duración en las distintas historias que se cubren durante el día. Para ello, utilizamos modelos de inteligencia artificial que identifican dónde están los cortes de cada uno de los segmentos del día. En el periodo analizado, este proceso produce 5.625 segmentos.
El siguiente paso consiste en emparejar esas noticias entre cadenas. Primero comparamos las noticias emitidas el mismo día y las agrupamos con la ayuda de modelos de lenguaje. Puesto que una noticia puede ser cubierta durante varios días, creamos un proceso dinámico que permite buscar en días anteriores por similitud de contenido.
Esto nos permite responder a dos preguntas: ¿cuentan las televisiones las mismas noticias? Y, cuando coinciden, ¿les dedican la misma proporción de tiempo? Con esta información construimos un índice de desacuerdo completamente agnóstico: las cadenas tienen mayor acuerdo en cobertura si el tiempo que le dedican a la misma noticia es similar entre ellas.
Una parte crucial para entender la cobertura política es medir no solo qué y cuánto, sino también cómo se habla. Para ello, utilizamos modelos de lenguaje que evalúan el tono hacia cada partido político. Para asegurarnos de no introducir ningún tipo de sesgo, el modelo solo ve una versión del texto velado —es decir, sin ninguna referencia al canal del que procede la noticia— y se permite una clasificación flexible, en la que se puede asignar un tono positivo, negativo, neutral o indeterminado si la información no es suficiente para inferir el tono.
Una vez hecha la clasificación de tono, creamos un índice de ideología basado tanto en el tono que los canales tienen hacia cada partido como en la cobertura que les dedican. Es decir, si una noticia tiene un tono positivo hacia un partido, pero la proporción de tiempo que ocupa dentro del informativo es muy baja, se le asignará un peso menor que si ocupara más tiempo. El índice de ideología es útil porque nos permite combinar estos dos márgenes —tono y tiempo— entre todos los partidos del panorama político y asignar a cada canal un valor intuitivo: positivo si su cobertura es favorable a la derecha y negativo si lo es hacia la izquierda. Este índice también nos permite evaluar la polarización ideológica de los informativos a lo largo del tiempo.
